El Escrutinio
Economía

La salida de Estados Unidos de la OMS altera la salud global

La formalización de la retirada de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud marca un cambio crítico en la cooperación sanitaria internacional con repercusiones inciertas para México.

Redacción El Escrutinio
Foto: forbes.com.mx

El gobierno de Estados Unidos oficializó su salida definitiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS) tras el anuncio realizado por el presidente Donald Trump en enero de 2025. Esta decisión, que impacta directamente en la estructura de financiamiento y coordinación sanitaria global, pone fin a décadas de colaboración estrecha entre Washington y el organismo internacional. La medida ha generado incertidumbre en diversos sectores sobre el futuro de los programas de prevención de enfermedades y el intercambio de información epidemiológica a nivel global.

Para las autoridades sanitarias en México, encabezadas por la Secretaría de Salud, este escenario representa un desafío significativo en la gestión de la cooperación transfronteriza. La ruptura de vínculos implica que los protocolos de vigilancia sanitaria compartidos entre ambas naciones podrían experimentar ajustes en su operatividad, afectando la respuesta coordinada ante futuras crisis de salud pública. Expertos en relaciones internacionales sugieren que la ausencia de la principal potencia económica en el organismo debilita la capacidad de respuesta multilateral ante riesgos globales.

Desde la Secretaría de Relaciones Exteriores se observa con cautela este movimiento, evaluando las implicaciones para los acuerdos de salud existentes en América del Norte. La interrupción del flujo constante de recursos y datos técnicos que Estados Unidos aportaba a la OMS podría derivar en una fragmentación de las políticas sanitarias regionales. La Secretaría de Salud ha reiterado la necesidad de mantener canales abiertos de comunicación para asegurar que la atención a enfermedades infecciosas y programas de vacunación no se vean comprometidos por la nueva postura diplomática estadounidense.

El impacto a largo plazo de esta retirada se perfila como uno de los temas centrales en las próximas sesiones del Congreso de la Unión. Mientras el sistema de salud mexicano busca fortalecer la autosuficiencia a través de instituciones como el IMSS-Bienestar, la comunidad científica advierte que la política sanitaria global requiere de una gobernanza unificada. La desconexión de Estados Unidos complica el panorama para la coordinación en temas de salud preventiva, dejando un vacío que los estados miembros deberán gestionar en los meses venideros.

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