El Escrutinio
Economía

Marius Borg Hoiby niega haber drogado a denunciante en proceso judicial

El hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega rechaza las acusaciones sobre haber suministrado sustancias a una de las víctimas durante el proceso legal en curso.

Redacción El Escrutinio
Foto: forbes.com.mx

Marius Borg Hoiby, de 29 años, compareció nuevamente ante las autoridades en el marco del proceso legal que enfrenta por múltiples cargos, incluyendo acusaciones de violación. El hijastro del príncipe heredero Haakon de Noruega ha negado categóricamente haber drogado a una de las mujeres que lo denunciaron, refutando las versiones que sugerían que la presunta víctima se encontraba bajo los efectos de sustancias o en estado de inconsciencia durante los hechos señalados.

El caso, que ha generado un amplio seguimiento mediático internacional, se centra en una serie de eventos que han llevado a Hoiby a enfrentar 38 cargos formales ante el sistema de justicia noruego. Durante las audiencias recientes, la defensa del acusado ha insistido en que las interacciones fueron consensuadas, buscando desestimar las acusaciones más graves que han marcado el desarrollo de este juicio desde inicios de año.

En las sesiones judiciales previas, el hijo de la princesa Mette-Marit admitió públicamente haber llevado una vida marcada por los excesos, un factor que ha sido central en la narrativa de la fiscalía y en el escrutinio de la opinión pública. A pesar de estas declaraciones donde reconoce problemas personales, Hoiby mantiene su postura de inocencia respecto a los delitos de agresión sexual que se le imputan, diferenciando sus conductas pasadas de las acusaciones penales actuales.

La familia real noruega se ha mantenido al margen de las diligencias judiciales, respetando la independencia del poder judicial en su país. Mientras el proceso continúa, los abogados de Hoiby esperan que las pruebas periciales presentadas recientemente aporten mayor claridad sobre los hechos ocurridos, buscando un desenlace favorable en un caso que ha puesto a prueba la estabilidad de la imagen institucional de la monarquía en Noruega.

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